Me tienes entre la espada y un beso.

Sus palabras son como un maremoto que sacude el alma de cualquier mortal.

martes, 10 de enero de 2017

Aquí

Aquí.
Mientras la ciudad ruge
otro terco grito se me calla;
aprieta mis labios, se tuerce en mis brazos
y esta sangre de árbol buscando hacerme bosque

Y esta sangre bruta
queriendo arrancarme.

Fe de erratas.


Tengo que creer en esta hora,

agonizar mis átomos y revivirlos


una y otra y otra vez.


Nombrarte, desnombrarte,


sin aromas.


De tanta flor me he vuelto tallo


sosteniendo con mi savia


toda esta fe.

domingo, 1 de enero de 2017

Autismo

No entiendo al mar
y no entiendo al cielo
y no entiendo este mundo tuyo
pero un poco mío
Y no entiendo la música,
cuando espera,
ni siquiera entiendo al silencio.

No entiendo al poeta cuando ríe,
y no busco entender a los espejos.

A penas comprendo tu perfume
que amenaza con llegar 
cuando
            siempre se está yendo.

No entiendo tus aires, tus pasos
no entiendo.. 
tus manos de trenes abiertos

domingo, 27 de noviembre de 2016

Des/nudos

Hay nobleza en la arena, en el agua, 
en el tiempo silenciado
Mi mirada absurda y desteñida de atravesar inviernos 
tal vez nunca comprenda 
la fe del sol.
El sonido cansado de una canción a destiempo
y apenas un destello fracturado,
de todo el bosque inmenso
que eran tus manos.

miércoles, 23 de noviembre de 2016



Mira los destellos de esta noche

No estás aquí y sin embargo aturde tu perfume

las trampas de mi cuerpo.

El mundo cae, exhausto

desnudo de tu boca.





Cuando los pájaros se derrumben 

quiero verme, 

reflejada en tus ojos.

Una y otra vez morirme allí, 

y que la vida despierte.


lunes, 14 de noviembre de 2016

Jauría

Cuando encontrarte se pareció tanto a perderte 
fue que dejé de buscarte
Aún te espero 
como si fueses a venir a abrazarme. 

Ahora, 
que cada mañana suena  a callar tu nombre,
todo este tiempo en las manos
no me pertenece.

                                      DaniT

viernes, 11 de noviembre de 2016

Me faltaba entender el color del puerto,
siempre enredando los barcos. 
Mis ojos 
a sombras testigos 
de mares muy calmos.


Y yo, nunca yo,
sonando guerras 
por dentro.
Y yo , nunca yo,
quién sabe porqué

esperando.